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miércoles, 19 de diciembre de 2007

VALENCIA ,PARQUE GULLIVER

En el antiguo cauce del río Turia, los más pequeños tienen la diversión garantizada con el complejo infantil Parque Gulliver, el gigante convertido en toboganes, con una maqueta de la ciudad en su interior y rodeado por un minigolf, ajedrez gigante, pistas, rampas de patinaje y un sinfín de juegos para disfrutar entre jardines en plena ciudad.

Tel. 96 337 02 04

VALENCIA ,JARDINES DEL RIO TURIA

Diversos tramos de jardines han sustituido al Turia, que ahora discurre por las afueras de la ciudad. El antiguo cauce de este río que surca y divide Valencia, invita a recorrerlo, a pie o en bicicleta, y a emplear sus instalaciones deportivas.

Y también a buscar otras alternativas para el tiempo de ocio, porque este espacio acoge, además, al Palau de la Música, en su mismo foso, y siguiendo su camino hacia el mar, la Ciudad de las Artes y de las Ciencias.

VALENCIA ,JARDINES DEL REAL - VIVERO

Situados en el lugar que ocupaba el Palacio Real. A lo largo de este siglo, los jardines se han ido repoblando y embelleciendo y constituyen uno de los lugares preferidos de los valencianos en las soleadas mañanas de domingo.

En las noches de verano, una gran explanada central se convierte en improvisado auditorio de conciertos -especialmente durante la Feria de Julio- y, en primavera, sus caminos se llenan con las casetas de la Feria del Libro y otras manifestaciones culturales.

El zoo de Valencia está instalado en el interior de estos jardines, con ejemplares de orangutanes, felinos, jirafas, pájaros de colores y otras especies animales.

Tel. 96 362 35 12 / 96 352 54 78

VALENCIA ,JARDINES DE MONFORTE

Forman parte del Tesoro Artístico Nacional y están considerados como unos de los más bellos de España.

En estilo neoclásico aunque con aspectos románticos, destacan bellas esculturas italianas, estanques, surtidores con grupos de amorcillos y el palacete o el pabellón de descanso.
Guardan la entrada al palacete dos leones esculpidos en mármol de Carrara.


Tel. 96 352 54 78. Ext. 4345

VALENCIA, JARDÍN BOTÁNICO

Inaugurado en 1802 bajo las directrices de Antonio José Cavanilles, es uno de los jardines botánicos más completos e interesantes de Europa.

Contiene cientos de especies y variedades de árboles, arbustos y palmeras procedentes de todas las partes del mundo.


Tel. 96 315 68 00

martes, 18 de diciembre de 2007

ACTIVIDADES PARA CENTROS EDUCATIVOS, Jardin botánico

El Jardín Botánico de la Universidad de Valencia ofrece talleres didácticos para todos los niveles educativos para dar a conocer el mundo de las plantas de manera directa a través de actividades prácticas.

Educación Infantil
Educación Primaria
Educación Secundaria y Bachillerato
Formación Profesional

Talleres para Educación Infantil:

De la semilla a la planta.
La madera y el papel.
El aroma de las plantas.

Talleres para Educación Primaria:
Los colores de las hojas.
La edad de los árboles.
La madera y el papel.
El aroma de las plantas.
Las semillas: listas para viajar.

Talleres para Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional:

Supervivientes: las plantas adaptadas a los diferentes medio.
Adaptaciones de las plantas al clima mediterráneo.
La madera y el papel.
Evolución: la conquista de la Tierra.
EL ADN: la extracción de ADN vegetal. Utilización del ADN en la ciencia forense.
..Y apareció el color. Los cromoplastos.
Las semillas: listas para viajar.
Plantas aromáticas: propiedades y usos.
TARIFAS E INFORMACIÓN

Precio itinerario: 2,50 euros por alumno (una hora de duración).Precio itinerario+aula: 4 euros por alumno (de dos horas de duración).El precio del taller incluye la entrada en el Jardín.Teléfono de consulta: 963156818Correo-e: gab.didactica@uv.es

ACTIVIDADES PARA OTROS GRUPOS

Talleres didácticos
Supervivientes
Las plantas adaptadas a los diferentes medios. Una propuesta para saber, conocer y observar las estrategias de las plantas para sobrevivir en el desierto, en los trópicos, en el frío, en el calor, al Mediterráneo.

Adaptaciones de las plantas al clima mediterráneo¿Qué es el Mediterráneo? Luz, calor, agua, las plantas se adaptan a su entorno.

La madera y el papel¿Qué se obtiene de las plantas? La importancia del reciclaje del papel.
El origen y formación de la maderaVariedad de maderas y sus usos.

Paseo por el jardínItinerario guiado por todo el Jardín.

Jardinería

Nociones básicas del cuidado y reproducción de plantas en casa.

Plantas aromáticasSe explica la utilidad medicinal de las plantas y algunos usos. EL Huerto de Simples nos ofrece la posibilidad de conocerlas en vivo.



FITOGEOGRAFÍA , Jardin botánico

La Biogeografía se puede definir, de manera general, como la geografía de los seres vivos, entre los que se incluyen los vegetales. La Fitogeografía, en sentido estricto, se refiere al estudio de la distribución de las plantas.
Entre los objetivos que pretende esta ciencia se encuentran el estudio de las dimensiones y la forma de las áreas de distribución de los diferentes táxones y la modelización de esas áreas mediante la creación de sistemas jerárquicos según el grado de afinidad entre ellos.

Actualmente, el conocimiento de la flora valenciana y de los territorios vecinos ha avanzado notablemente, no sólo desde el punto de vista taxonómico (numerosos táxones descritos recientemente, muchos de ellos endémicos), sino también en cuanto al volumen de citas corológicas recogidas.
Este avance en el conocimiento de la flora, junto con el desarrollo que han experimentado las técnicas de análisis estadístico en fitogeografía, permite abordar estudios cuantitativos detallados de la flora de un territorio y compararla con otros.

En la actualidad, nuestro grupo trabaja en la realización de análisis cuantitativos de la flora de las comarcas valencianas, así como en el establecimiento de divisiones fitogeográficas en base a la presencia de los diferentes táxones. Así mismo, participa en estudios aplicados donde el conocimiento del componente florístico del territorio es importante.


Componentes del grupo
Dr. Antoni Aguilella Palasí (antoni.aguilella@uv.es), profesor titular de la Universitat de València.
Dr. Jesús Riera Vicent (jesus.riera@uv.es), conservador del herbario de la Universitat de València (VAL).
Joan Casabó Escrig (joan.casabo@uv.es), becario de colaboració.

CONSERVACIÓN EX SITU , Jardin botánico


La conservación de especies vegetales silvestres en el Banco de Germoplasma del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia, requiere una actividad investigadora activa que es desarrollada por el equipo directamente vinculado al mismo.
Además de todas las actividades básicas conducentes a la recolección y preparación de las semillas o esporas para su conservación a largo plazo, en el Banco de Germoplasma se desarrollan los siguientes aspectos:



Estudio y adaptación de nuevas técnicas de conservación ex situ.

Condiciones óptimas de germinación de semillas y esporas.

Estudios de envejecimiento acelerado de semillas.

Ensayos de nuevas técnicas de siembra in situ para restauración de habitats.

Multiplicación de planta para reintroducción.

El Banco de Germoplasma colabora, además con otras líneas de investigación que se desarrollan en el Jardín, como son anatomía, taxonomía o análisis de la variabilidad genética, para, respectivamente, resolver cuestiones de dormición debida a cubiertas seminales, de inviabilidad de semillas por la existencia de híbridos, o para programar la recolección de una manera más eficaz.


Componentes del grupoDra. Ana M. Ibars, profesora titular de UniversidadDra. Elena Estrelles, conservadora del Banco de GermoplasmaLdo. Daniel Ballesteros, becario de investigaciónLda. Noemí Fuentes, becaria de colaboraciónLda. Josefa Prieto, becaria de colaboración



Proyectos en curso
Optimización de la Conservación a largo plazo de esporas de Pteridófitos en Bancos de Germoplasma.












CITOGENÉTICA , Jardin botánico

Nuestro trabajo aborda el estudio de la variabilidad genética de poblaciones vegetales a distintos niveles, desde la propia estructura del material genético, hasta su expresión fenotípica y su adaptación al medio ambiente.

En colaboración con el banco de germoplasma del Jardín Botánico, que nos proporciona el material vegetal, la investigación se centra particularmente en especies endémicas, raras y amenazadas de la Comunidad Valenciana, trabajo que incluye:



- estudios citogenéticos: determinación de números cromosómicos, análisis de cariotipos, medidas de contenido en DNA nuclear por citofotometría de flujo, etc



- estudios de variabilidad genética mediante el uso de marcadores moleculares



- investigación de los mecanismos de respuesta a estrés salino en especies halofitas de la Comunidad.



Componentes del grupo



Dra. Elena Estrelles (elena.estrelles@uv.es), técnico superior de investigación


Dra. Mónica Boscaiu (monica.boscaiu@uv.es), técnico superior de investigación

FLORÍSTICA , Jardin botánico

Se entiende por florística la parte de la fitogeografía dedicada a inventariar las entidades sistemáticas o taxones de un territorio, lo que usualmente se denomina la flora de ese territorio, así como al estudio del área de dichos taxones.
Los estudios florísticos se encuentran en la base del conocimiento de la biodiversidad vegetal de un área determinada, y su existencia es fundamental para el desarrollo de estrategias de conservación vegetal, al poner de manifiesto la presencia y distribución de especies endémicas, raras o amenazadas que puedan requerir actuaciones de conservación para su supervivencia.
La prospección minuciosa de los territorios y el levantamiento de inventarios florísticos constituyen el procedimiento habitual de estos estudios, junto con la recolección de muestras vegetales, que debidamente preparadas y desecadas se conservan en los herbarios como testimonio de localidades de taxones y como material básico para la realización de estudios de biosistemática vegetal.

Componentes actuales del grupo

Investigadores:
Dr. Gonzalo Mateo Sanz (gonzalo.mateo@uv.es), Profesor Titular de la Universidad de Valencia
Dr. Carlos Fabregat Llueca (carlos.fabregat@uv.es)
Dra. Silvia López Udias (silvia.lopez@uv.es)

Colaboradores habituales:
Dr. Vicente J. Arán Redó,
Dr. Emilio García Navarro,
Miguel Ángel Gómez Serrano,
Alfredo Martínez Cabeza,
Olga Mayoral García-Berlanga,
Nuria E. Mercadal Ferreruela,
Juan M. Pisco García.

Temas de investigación
Flora silvestre de la Cordillera Ibérica en su conjunto, incluyendo la mayor parte de Cs, V, Te, Cu, Gu, Z, So, Lo y Bu, aunque con preferencia por la mitad oriental.

Estudios parciales de flora de los territorios indicados, a nivel de provincias individuales o Comunidades Autónomas completas.
Cartografía de la flora de la Cordillera Ibérica, sobre retículo UTM y cuadrícula de 10 km de lado.
Estudio monográfico de los géneros Hieracium y Pilosella (Compositae) en España peninsular.
Estudio del género Biscutella (Cruciferae) y de la sección Hyphodromi del género Thymus (Labiatae) en el ámbito iberolevantino.


FITOSOCIOLOGÍA , Jardin botánico


Los trabajos sobre vegetación, de una larga tradición en la botánica valenciana, se orientan al conocimiento de las comunidades vegetales, su estructura, composición florística y dinamismo y su relación con los distintos factores ecológicos (suelo, clima, factores antrópicos, etc.).
Este conocimiento permite además poder trazar estrategias para la conservación.En este momento los estudios se centran en distintos territorios, por una parte y como área de especial interés, en el Mediterráneo Occidental, donde se está colaborando en la cartografía de habitats naturales y seminaturales de España a escala 1:50.000.
Otro objetivo de esta línea de investigación es el continuar con los trabajos de flora y vegetación a nivel más local, orientados al conocimiento y conservación. Así se estudia en este momento la vegetación de la Tinença de Benifassà y Ports de Beseit.Fuera de nuestro territorio se está trabajando, en el marco de un convenio de la Universidad de Valencia con la Universidad de los Andes (ULA) de Mérida (Venezuela), en dos proyectos, uno sobre la vegetación del páramo andino venezolano y otro basado en la búsqueda de plantas con principios activos en la cuenca del Alto Orinoco.
Por otra parte, se trabaja también en el continente africano, concretamente en el estudio de los límites sahara-sahel.Otra parte importante de los estudios de vegetación es el conocimiento de su relación con el hombre y de los usos tradicionales de las plantas que forman parte de las comunidades vegetales. En este campo se está trabajando en la etnobotánica del Sahara occidental.


Componentes del grupo
Dr. Manuel Costa (manuel.costa@uv.es), catedrático de Universidad
Dra. Pilar Soriano (pilar.soriano@uv.es), profesora titular de UniversidadArnoldo Valsangiacomo (arnoldo.valsangiacomo@uv.es), becario Cinc Segles

BIOSISTEMÁTICA , Jardin botánico

La biosistemática vegetal es la ciencia que estudia los organismos vegetales desde enfoque y objetivos muy distintos, pero no excluyentes. Los enfoques más clásicos se han centrado en los caracteres morfológicos, citogenéticos y bioquímicos.

Recientemente se han añadido también, sin excluir a los anteriores, los estudios poblacionales, reproductivos y moleculares. Todos estos estudios se han dirigido siempre a la interpretación de los procesos evolutivos y al esfuerzo por buscar datos procedentes de distintas fuentes de evidencia para estimar relaciones de parentesco que respondan a los procesos biológicos que han permitido la diferenciación y especiación de los organismos.

El grupo de trabajo realiza estudios principalmente de morfología, micromorfología, cariología, biología reproductiva y estudio de poblaciones. Los resultados con frecuencia son útiles para plantear estudios más profundos relativos a la biología de la conservación de plantas amenazadas.

Grupos taxonómicos de interés
Cistaceae (Cistus, Helianthemum, Fumana);
Scrophulariaceae (Antirrhineae);
Caryophyllaceae (Silene)

Componentes del grupo
Dr. Jaime Güemes (guemes@v.es), conservador del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia
Raquel Herreros (rahegar@alumni.uv.es), becaria de colaboración
Elena Carrió (cagone@alumni.uv.es), becaria colaboración

Proyectos de investigación recientes
Flora Iberica V (PB96-0849). Ministerio de Ciencia y Tecnología. 1998-2002Relaciones filogenéticas en el género Antirrhinum (Scrophulariaceae): implicaciones en su conservación (PB97-1061). Ministerio de Ciencia y Tecnología. 1999-2001
Estudio de las especies del grupo Silene hifacensis en el Mediterráneo Occidental. Conselleria de Educació i Cultura. 1999
Actividades de conservación de Flora Amenazada de la Comunidad Valenciana. Conselleria de Medi Ambient. 2001
Atlas de Flora Amenazada de España peninsular, Baleares y Canarias. Ministerio de Medio Ambiente. 2001-2003
Flora Iberica VI (REN2002-04634-C05-05). Ministerio de Ciencia y Tecnología. 2002-2005
Hibridogénesis vs. cladogénesis en la formación de especies estenócoras endémicas de la Península Ibérica: el caso de Antirrhinum subbaeticum y Antirrhinum charidemi -Scrophulariaceae- (REN2002-02434). Ministerio de Ciencia y Tecnología. 2002-2005

BIOLOGÍA MOLECULAR , Jardin botánico

El laboratorio de Biología Molecular tiene como línea de actuación preferente la obtención de marcadores moleculares con el fin de aplicarlos a la identificación taxonómica, la sistemática, la estructura genética poblacional, la filogeografía, evolución y conservación de organismos vegetales endémicos del Mediterráneo, con especial énfasis en aquellos que tienen poblaciones fragmentadas y que habitan la Península Ibérica y las islas del Mediterráneo Occidental.

Existen otras líneas de investigación aplicada relacionadas con el fraude alimentario (detección de conservantes de origen vegetal), la autentificación de plantas medicinales y la identificación de especies incluidas en el convenio CITES mediante técnicas moleculares.

Componentes del grupo:

Josep A. Rosselló (rossello@uv.es), Profesor Titular de la Universidad de Valencia
Raúl Cosín (raulcolo@alumni.uv.es), Becario de Investigación
Rosario Garcia (sari.garcia@oulu.fi), Contrato “Marie Curie”

Mercedes Castro (laportte@hotmail.com), Profesor Asociado de la Universidad de Maracay (Venezuela)
Arántzazu Molins (amopi23@hotmail.com), Becario de Colaboración
Josep Miravet, Doctorando

Proyectos en curso

Evolución de las especies vegetales y efectos de la fragmentación en islas continentales: aspectos demográficos y filogeográficos. Ministerio de Ciencia y Tecnología (REN2001-3506-C02-01. 2001-2004).


Determinación de la diversidad genética de poblaciones de Taxus baccata L. en la Comunidad Valenciana y establecimiento de marcadores moleculares ligados a la diferenciación sexual. Generalitat Valenciana. Conselleria de Medio Ambiente. 2002-2003.

Detección molecular del aditivo alimentario E-417 y diferenciación de los aditivos E-410 y E-412. Ministerio de Ciencia y Tecnología (AGL2000-1397-CO2-02). 2001-2003.Métodos moleculares para la detección de fraudes en aditivos alimentarios. Ministerio de Ciencia y Tecnología (CICYT-PETRI, PTR 19995-0461-OP). 2001-2003.


Desarrollo y aplicación de métodos moleculares basados en el DNA para la identificación del origen de aceites vegetales de consumo humano. Govern Balear. Conselleria d'Innovació i Energia. 2003-2005.


Publicaciones recientes

Ibáñez O, Calero C, Mayol M, Rosselló JA (1999) Isozyme uniformity in a wild extinct insular plant, Lysimachia minoricensis J.J. Rodr. (Primulaceae). Molecular Ecology 8: 813-817.

Rosselló JA, Torres N, Sáez L (1999) A new Biscutella (Brassicaceae) species from the western Balearic islands. Botanical Journal of the Linnean Society 129: 155-164.

Almeida da Silva RM, Rosselló JA (1999) Anatomical studies on the Scilla verna (Hyacinthaceae) complex. Israel Journal of Plant Sciences 47: 103-110.

Sáez L, Rosselló JA, Alomar G (1999) Helianthemum scopulicolum (Cistaceae), a new species from Majorca (Balearic Islands, Spain). Nordic Journal of Botany 19: 413-419.

Fuertes Aguilar J, Rosselló JA, Nieto Feliner G (1999) Molecular evidence for the compilospecies model of reticulate evolution in Armeria (Plumbaginaceae). Systematic Biology 48: 735-754.

Fuertes Aguilar J, Rosselló JA, Nieto Feliner G (1999) Nuclear ribosomal DNA (nrDNA) concerted evolution in natural and artificial hybrids of Armeria (Plumbaginaceae). Molecular Ecology 8: 1341-1346

Calero C, Ibáñez O, Mayol M, Rosselló JA (1999) RAPD markers detect a single phenotype in Lysimachia minoricensis J.J. Rodr. (Primulaceae), a wild extinct plant. Molecular Ecology 8: 2133-2136.

Mayol M, Rosselló JA (1999) A synopsis of Silene subgenus Petrocoptis (Caryophyllaceae). Taxon 48: 471-482.García MR, Asíns MJ, Carbonell EA (1999) Genetic analysis of apomixis in Citrus and Poncirus by molecuar markers. Theoretical and Applied Genetics 99: 511-518

Palacios C, Rosselló JA, González-Candelas F (2000) Study of the evolutionary relationships among Limonium species (Plumbaginaceae) using nuclear and cytoplasmic molecular markers. Molecular Phylogenetics and Evolution 14: 232-249.

Mayol M, Cubas P, Pardo C, Rosselló JA (2000) Taxonomic usefulness of pollen features in Petrocoptis (Caryophyllaceae): a reevaluation. Israel Journal of Plant Sciences 48: 1-6.

Sanz J, Mus M, Rosselló JA (2000) Volatile components variation in the Teucrium marum (Lamiaceae) complex from the Balearic Islands. Botanical Journal of the Linnean Society 132: 253-261.

Sáez L, Rosselló JA (2000) A new species of Agrostis (Gramineae) belonging to the A. alpina complex. Botanical Journal of the Linnean Society 133: 359-370.

Torres N, Sáez L, Rosselló JA, Blanché C (2000) A new Delphinium from Formentera (Balearic Islands). Botanical Journal of the Linnean Society 133: 371-377.

Mayol M, Rosselló JA (2000) Inter population esterase variation in the genus Petrocoptis A. Braun (Caryophyllaceae). Israel Journal of Plant Sciences 48: 79-89.
Mus M, Sáez L, Rosselló JA (2000) Viola barceloi Nyman, V. barceloi L. Chodat and V. suavis var. barceloi O. Bolós & Vigo: too many eponyms or too many taxa? Taxon 49: 785-788.

García MR, Asíns MJ, Carbonell EA (2000) QTL analysis of yield and seed number in Citrus.Theoretical and Applied Genetics 99: 487-493

Asíns MJ, García MR, Ruiz R, Carbonell EA (2001) Molecular techniques in crop improvement: Apomixis in Citrus. Editorial Klumer.Mayol M, Rosselló JA (2001) Seed isozyme variation in Petrocoptis A. Braun (Caryophyllaceae). Biochemical Systematics and Ecology 29: 379-392.

Almeida da Silva RM, Sáez L, Rosselló JA (2001) Taxonomy of the genus Brimeura Salisb. (Hyacinthaceae). Folia Geobotanica 36: 193-208.

Nieto Feliner G, Fuertes Aguilar J, Rosselló JA (2001) A new species of Armeria (Plumbaginaceae) from southern Spain with molecular and morphometric evidence on its origin. Botanical Journal of the Linnean Society 135: 71-84.

Torres N, Sáez L, Mus M, Rosselló JA (2001) Galium crespianum J.J. Rodr. (Rubiaceae) revisited. Botanical Journal of the Linnean Society 136: 313-322.

Mayol M, Rosselló JA (2001) Why nuclear ribosomal DNA spacers (ITS) tells different histories in Quercus. Molecular Phylogenetics and Evolution 19: 167-176.

Nieto Feliner G, Rosselló JA, Fuertes Aguilar J (2001) Can extensive reticulation and concerted evolution result in a cladistically structured molecular data set? Cladistics 17: 301-312.

Nieto Feliner G, Fuertes Aguilar J, Rosselló JA (2001) Reticulation or divergence: the origin of a rare serpentine endemic assessed with chloroplast, nuclear and RAPD markers. Plant Systematics and Evolution 231: 19-38 (2002).

Mayol M, Rosselló JA (2001) RAPD differentiation between Borderea pyrenaica and B. chouardii (Dioscoreaceae), two relict endangered taxa. Israel Journal of Plant Sciences 49: 259-268.

Asíns MJ, García MR, Ruiz R, Carbonell EA (2001) Molecular techniques in crop improvement: Apomixis in Citrus. Editorial Klumer.García MR, Asíns MJ, Carbonell EA (2002) Reliable and easy screening technique for salt tolerance of citrus rootstocks under controlled environments. Australian Journal of Agriuculture Research. 53: 653-662

Rosselló JA, Cebrián MC, Mayol M (2002) Testing taxonomic and biogeographical relationships in a narrow mediterranean endemic complex (Hippocrepis balearica) using RAPD markers. Annals of Botany 89: 321-327.

Rosselló JA, Mayol M (2002) Seed germination and reproductive features of Lysimachia minoricensis (Primulaceae), a wild-extinct plant. Annals of Botany 89: 559-562.

[SUMMARY: Ellul P, Boscaiu M, Vicente, Moreno V, Rosselló JA (2002) Intra- and interspecific variation in DNA content in Cistus (Cistaceae). Annals of Botany 90: 345-351.

Sáez L, Montserrat JM, Rosselló JA (2002) A new subspecies of Arenaria grandiflora L. (Caryophyllaceae) from the Rif mountains (northern Morocco). Folia Geobotanica 37: 339-349.

Jiménez JF, Sánchez-Gómez P, Güemes J, Werner O, Rosselló JA (2002) Genetic variability in a narrow endemic snapdragon (Antirrhinum subbaeticum, Scrophulariaceae) using RAPD markers. Heredity 89: 387-393.

Komulainen P, Brown G, Mikkonen M, García-Gil MR, Savolainen O and O´Malley (2002) Comparative mapping among Pinus sylvestris and Pinus taeda. Theoretical and Applied Genetics (In press).

García-Gil MR, Mikkonen M and Savolainen O (2003) Molecular Nucleotide diversity at phytochrome loci across a latitudinal gradient in Pinus sylvestris (Scots pine). Molecular Ecology (In press).


INVESTIGACION, ANATOMÍA , Jardin botánico

Anatomía vegetal es una ciencia básica que permite un detallado conocimiento de los órganos y tejidos de las plantas que ayudan, a su vez, a entender la disposición de los diferentes elementos y compuestos en las células, así como entender determinados mecanismos de adaptación, procesos fisiológicos, alteraciones estructurales, comprender los procesos ontogénicos así como ayudar a establecer correctamente determinadas relaciones de parentesco entre especies, géneros y familias.
Como indica el profesor Cutler, de Kew, en el prestigioso Jardín Botánico londinense “la anatomía vegetal es una herramienta de trabajo para resolver problemas desconcertantes, muchos de ellos de importancia económica y muchísimos de interés científico.”Nuestro grupo, formado todo él por discípulos del Dr. Iranzo (que da nombre a nuestro laboratorio), trabaja actualmente en diferentes líneas de investigación que se abordan desde la microscopía de campo claro, ultravioleta y contraste de fase hasta la microscopía electrónica de transmisión y de barrido. En este momento nuestros trabajos se centran en:
- Anatomía de Pteridófitos
- Anatomía del desarrollo floral
- Adaptaciones anatomo
-histológicas al medio
- Detecciones histológicas de principios activos en plantas de interés farmacéuticoSe lleva a cabo una colaboración con el grupo del CEAM de la Dra. Sanz y del Dr. Calatayud, para estudiar, desde el punto de vista cito-histológico la acción del ozono en diversas especies vegetales de interés ecológico.Asimismo se llevan a cabo diversos trabajos de peritación de maderas en trabajos de restauración.

Componentes del grupo:
Dra. Ana Mª Ibars Almonacil ana.ibars@uv.es
Dra. Isabel Martínez Solis Isolis@uch.ceu.es
Dr. Francisco García Breijo fjgarci@bvg.upv.es
Dr. José Reig Armiñana jose.reig@uv.es
Proyectos
Estudio histológico de la acción del ozono sobre las hojas de los vegetales. En colaboración con el CEAM.

Colección histológica
- Meristemas
- Tejidos parenquimáticos
- Colénquima
- Esclerénquima
- Tejidos consductores
- Tejidos grandulares y secretores
- Tejidos epidérmicos
- Tricomas- Peridermis
- Tejidos reproductores
- Adaptaciones significativas

INVERNADEROS DE EXHIBICIÓN , Jardin botánico

Frente al invernadero tropical se encuentran, formando un conjunto armónico, los cuatro pequeños invernaderos de hierro y vidrio construidos a finales del siglo XIX. Los cuatro presentan características semejantes, se encuentran parcialmente enterrados, tienen doble vertiente acristalada y arco apuntado.

Durante años sirvieron como estufas de propagación, en ellos se realizaban las siembras y estaquillados para producir plantas que luego se trasladaban a las colecciones del Jardín. La restauración de 1990 sirvió para recuperarlos, ya que estaban totalmente inservibles, dotarlos de modernos sistemas de calefacción, humectación, riego y sombreado, y acondicionarlos para el acceso del público.

En cada uno de ellos se instaló una colección de plantas, singular, atractiva y exótica (helechos, orquídeas, bromeliáceas y plantas insectívoras), que no podía mantenerse al aire libre.

Plantas insectívoras:
El invernadero se mantiene a una temperatura que oscila entre los 10 y 25 ºC, con una humedad relativa del 75-90% y un sombreado del 50%.Las plantas insectívoras, también llamadas carnívoras, viven en hábitats muy pobres en nutrientes. Para poder sobrevivir han desarrollado sistemas de captura y digestión de pequeños animales de los que extraen los minerales, especialmente nitrógeno, que no encuentran en el suelo.
Las presas son, la mayoría de las veces, insectos (mosquitos, hormigas, moscas, avispas, etc.), pero otros invertebrados, e incluso pequeños vertebrados, pueden caer también en sus trampas. Las plantas más pequeñas (Utricularia) atrapan microorganismos, mientras que las más grandes (Sarracenia y Nepenthes) pueden capturar pequeños anfíbios, aves o mamíferos. En la actualidad se conocen más de 500 especies distintas, que se agrupan en 7 familias, todas ellas dicotiledóneas, que se distribuyen por todo el mundo.
En el invernadero se reproduce una turbera artificial, uno de los ambientes naturales propio de las plantas insectívoras, en la que se muestra una representación de los grupos más importantes cada uno con su característica forma de captura.Las grasillas (Pinguicula) o rosolis (Drosera) tienen sobre las hojas glándulas mucilaginosas que producen sustancias pegajosas y aromáticas, los insectos son atraídos por ellas, quedan pegados y son digeridos.
Las sarracenias (Sarracenia) y nepentes (Nepenthes) desarrollan hojas con forma de urna, en cuyo interior las plantas vierten líquidos que atraen a los animales hasta la trampa, una vez dentro no pueden salir, mueren ahogados y son asimilados. Las atrapamoscas (Dionaea muscipula) son muy espectaculares porque pliegan rápidamente sus hojas atrapando a los insectos posados sobre ellas.
En la península Ibérica también viven plantas insectívoras como los rosolis, que habitan en turberas y brezales, principalmente del norte peninsular, las grasillas, propias de roquedos calizos rezumantes o prados encharcados de montaña, las utricularias, plantas de aguas limpias y tranquilas donde viven parcialmente sumergidas, y Drosophyllum lusitanicum, de lugares secos del SO peninsular, con suelos descarnados muy pobres en nutrientes.


Helechos:

Este invernadero se mantiene a una temperatura que oscila entre los 10 y 25 ºC, con una humedad relativa del 85-95% y un sombreado del 70%.Los helechos son las primeras plantas vasculares que colonizaron el medio terrestre.
Aparecieron en el Devónico, hace aproximadamente 400 millones de años, y llegaron a cubrir extensas áreas formando bosques de especies arborescentes. Más tarde, el clima cada vez más árido provocó su declive y les obligó a refugiarse en los lugares más umbríos y húmedos de la tierra. En la actualidad hay unas 11.000 especies distribuidas por todo el mundo, aunque es en los bosques tropicales donde presentan mayor diversidad.
Los helechos, a diferencia de algas y musgos, tienen un sistema de haces conductores que distribuye por toda la planta los líquidos, minerales y nutrientes que necesitan para vivir, de este modo pudieron separarse del medio acuático e iniciar la colonización de la tierra.
Poseen raíces, tallo, aéreo o subterráneo, y hojas (frondes), que durante su desarrollo se presentan enrolladas en forma de báculo, y cubiertas de fina epidermis, que difícilmente la protege contra desecación en condiciones de sequedad o insolación elevadas.La reproducción de los helechos, como la de las algas y los musgos, está totalmente ligada al medio acuático y sigue un ciclo en el que alternan dos generaciones independientes.
Las esporas se desarrollan en los esporangios formados en el envés de las hojas.El invernadero está ambientado como un sotobosque umbrío reproduciendo el ambiente natural de muchos helechos. En él conviven diversas especies exóticas terrestres (Cyrtomiun falcatum, Nephrolepis bostoniensis), plantadas entre ellas se encuentran algunas selaginelas (Selaginella) grupo de plantas muy relacionado con los helechos, con hojas pequeñas y ramificación dicotómica, muy parecidas también a los musgos.
Hay helechos arborescentes (Dicksonia antarctica, Blechnum brasiliense o Asplenium nidus), flotantes (Azolla filiculoides y Salvinia natans) y epífitos (Davallia canariensis, Platycerium bifurcatum). Hay también una pequeña representación de los helechos autóctonos del territorio valenciano con Pteris vittata, Polypodium australe, Asplenium onopteris, Adiantum capillus-veneris, etc.

Orquídeas:
Este invernadero se mantiene a una temperatura que oscila entre 15 y 25 ºC, con un sombreado del 65% y una humedad relativa del 65-80%.Las orquídeas son, sin duda, el grupo de plantas que más ha llamado la atención del hombre. Quizá por su exotismo, quizá por su nivel de evolución, quizá por sus adaptaciones a muy diversos ambiente o por las modificaciones que presentan sus flores para atraer a los polinizadores, también el hombre ha resultado atraído por ellas.
Forman una familia natural, la mayor del reino vegetal, en la que se agrupan unas 25.000 especies. Se distribuyen por todo el mundo, aunque en los ambientes tropicales-húmedos es donde alcanzan la mayor diversidad. Allí, en su lucha por la luz, muchas especies de orquídeas se han convertido en plantas epífitas, esto es, que viven separadas del suelo, sobre otras plantas de gran tamaño sin causarles ningún daño y sólo para poder acercarse a la luz.
Las orquídeas epífitas desarrollan en muchos casos unas largas y gruesas raíces aéreas esponjosas que les sirven para fijarse al soporte y para tomar del aire el agua y los nutrientes contenidos en él. Al no estar arraigadas en el suelo, la disponibilidad de agua es escasa, por lo que desarrollan caracteres xeromórficos, tienen gruesas hojas capaces de almacenar agua, cubiertas de gruesas epidermis y cutículas muy desarrolladas. Son capaces de aprovechar al máximo la luz difusa y, con frecuencia, toda la planta es verde, incluso las raíces. Existen también algunas especies saprófitas y parásitas.
En las zonas templadas y frías las orquídeas viven arraigadas en el suelo y desarrollan gruesos rizomas o tubérculos subterráneos. En estos casos las plantas pierden su parte aérea durante la estación fría o seca, después de haber florecido y acumulado reservas durante el período favorable.Su polinización está muy especializada y se ha desarrollado una estrecha relación entre los animales polinizadores y las plantas.
Hay casos en los que una determinada especie animal poliniza, en exclusiva, a una determinada especie de orquídea, por lo que la desaparición del polinizador provoca la extinción de la planta. Para alcanzar este nivel de efectividad, las orquídeas han desarrollado flores muy especializadas, atractivas y variadas, más espectaculares en las especies tropicales, pero también muy curiosas en las de zonas templadas.
En el invernadero se cultivan diversas especies de orquídeas tropicales, en su mayoría epífitas, aunque el espacio disponible obliga a disponer las plantas con las raíces enterradas, para lo que se utiliza un sustrato muy ligero y de fácil drenaje. La mayoría son híbridos o cultivares artificiales, seleccionados para conseguir plantas con flores más grandes y vistosas que las especies naturales.
Entre los géneros cultivados hay algunos muy atractivos y de gran interés ornamental como Cattleya, Vanda, Phalaenopis, Cymbidium y Dendrobium. También hay ejemplos de orquídeas tropicales terrestres como los Paphiopedilum.

La floración de las orquídeas se concentra entre los meses de octubre y abril, cuando la luz y la temperatura no son demasiado elevadas. Durante este tiempo puede verse el invernadero en todo su esplendor con los colores, las formas y los aromas de las flores expuestos a los sorprendidos ojos del visitante.

Bromeliáceas:

El invernadero se mantiene a una temperatura que oscila entre los 10 y 25 ºC, con un sombreado del 50% y una humedad relativa entre el 45 y el 55%.Las bromeliáceas forman una familia que agrupa unas 2.000 especies, naturales de la zona tropical cálido-templada del centro y sur del continente americano, donde ocupan hábitats muy variados desde las pluvisilvas o los desiertos. Sólo una especie (Pitcairnia feliciana) vive en el oeste de África.
Son plantas herbáceas de aspecto muy variable, muchas de ellas epífitas y adaptadas a la aridez, con una roseta basal de hojas rígidas, espinosas, de gruesas cutículas, brillantes o glaucas, para reflejar el sol y disminuir la transpiración, con frecuencia imbricadas, formando una cavidad central donde retienen el agua de lluvia. Desde el centro de la roseta surge una inflorescencia muy llamativa, muchas veces rodeada de brácteas de vivos colores, que atraen a los polinizadores a los que recompensan con abundante néctar.
La piña tropical (Ananas comosus) es la bromeliácea más conocida y de mayor interés económico. Desarrolla una gruesa infructescencia carnosa comestible, la piña tropical, cuyo consumo está ampliamente difundido en todo el mundo y es una magnífica fuente de vitaminas A y B. Otras bromeliáceas son cultivados por el carácter ornamental de sus hojas y sus llamativas inflorescencias, y diariamente se encuentran nuevas variedades artificiales cada vez más vistosas.
En el invernadero se pueden ver las características bromeliáceas epífitas, las más comerciales, representadas por los géneros Aechmea, Bromelia, Vriesea y Nidularium, con la típica roseta de hojas imbricadas, que forma un cuenco donde se recoge el agua y del que emerge la inflorescencia vivamente coloreada. También, sobre un tronco caído, hay algunas especies del género Tillandsia, sin raíces y con los tallos y las hojas reducidos al máximo y cubiertos por unos pelos escamosos, plateados con los que absorben los nutrientes y el agua del aire.
Llama la atención el musgo español (Tillandsia usneoides), una de las especies más conocida, que vive colgando de los árboles, en las zonas pantanosas de Virginia, y de los cactus, en los desiertos de Perú y Chile. Por último, dos ejemplos de bromeliáceas terrícolas naturales, de los desiertos centroamericanos, son la Puya berteroniana y Dyckia brevifolia, ambas con hojas gruesas, duras y espinosas, y con grandes inflorescencias especializadas en la polinización por aves, a las que ofrecen néctar en el fondo de sus largas flores.

PLANTAS ÚTILES, Jardin botánico

MEDICINALE:


El uso de las plantas para aliviar dolores y sanar enfermedades es tan antiguo como el hombre. Al principio era totalmente intuitivo, pero los conocimientos fueron acumulándose y transmitiéndose de forma oral entre los hechiceros y brujos, quienes diagnosticaban las enfermedades y suministraban los remedios elaborados a partir de las plantas que ellos mismos habían recolectado.
Los primeros textos que hablan del uso de las plantas medicinales tienen una antigüedad de 3.000 ó 4.000 años. En ellos se hace referencia a las virtudes de plantas y a su uso en la antigua Mesopotamia, China y Egipto. En Europa, es a partir de la Edad Media y sobre todo del Renacimiento cuando empiezan a difundirse los conocimientos sobre el papel terapéutico de las plantas.
Aparecen diversas publicaciones a lo largo del siglo XVI y se crean cátedras de Herbes en las Facultades de Medicina. Para permitir la explicación de las clases prácticas en los estudios sobre plantas medicinales se crearon los primeros huertos y jardines de simples, el primero de los cuales fue el de Pisa, fundado en 1543.
La Universidad de Valencia creó la cátedra de Herbes en 1567 que fue ocupada por Joan Plaça, a quién se encargó la instalación de un huerto de plantas medicinales, antecesor del actual Jardín Botánico.

Las plantas medicinales no son en la actualidad el elemento fundamental del Jardín Botánico, pero en él se ha reservado una zona para su cultivo y exhibición, en el extremo norte, a la izquierda del umbráculo.
El cuadro de plantación está tratado como el patio de los conventos medievales, lugares en los que a lo largo de toda la Edad Media hubo huertos de simples y donde se conservó y aumentó el conocimiento sobre las propiedades de las plantas. Esta ambientación quiere situar al visitante en el ambiente de tranquilidad, recogimiento y misterios que rodeaba en aquella época al uso las plantas medicinales.
En el huerto y en la botica sólo entraban los iniciados. Está separado del resto del Jardín por un seto elevado de durillo (Viburnum tinus) que impide la visión desde el exterior y aísla la colección y a sus visitantes de la actividad del Jardín. Sólo se puede acceder por un punto, salvando una cancela de madera. El cuadro tiene dos ejes principales en forma de cruz, en cuyo centro se sitúa, como en los claustros conventuales, un pozo que sirve como punto de referencia.
Los pasillos están cubiertos con losas de rodeno, entre las cuales crecen plantas tapizantes. Las tablas de plantación tienen un trazado simétrico y en ellas se disponen las plantas en manchas homogéneas agrupadas en función de la tradición de su uso y las condiciones de sol y sombra que requieren para prosperar. En el extremo de los pasillos se han dispuestos unos bancos de piedra caliza que animan al reposo y la meditación.
En la colección de plantas medicinales se presta especial atención a la etnobotánica valenciana, a ella se dedica gran parte de los cuadros de plantación. Hay plantas tranquilizantes como la valeriana roja (Centranthus ruber) o la valeriana común (Valeriana officinalis), otras son desinfectantes, como la salvia (Salvia officinalis), el romero (Rosmarinus officinalis), el tomillo (Thymus vulgaris) o el espliego (Lavandula latifolia), estomacales, como el poleo (Micromeria fruticosa) o la manzanilla borde (Santolina chamaecyparissus).
También se cultivan plantas de gran tradición en la medicina popular de otros territorios. Así podemos encontrar el acanto (Acanthus mollis), sínfito (Symphytum officinale), ricino (Ricinus communis), etc.
Al final, hay dos tablas dedicadas a las plantas venenosas, algunas también usadas en fitoterapia. Allí se encuentran plantas autóctonas de nuestros bosques como la belladona (Atropa belladona), el durillo (Viburnum tinus), adelfa (Nerium oleander), madreselva (Lonicera implexa), helecho común (Pteridium aquilinum) y, entre ellas, la hiedra venenosa (Rhus toxicodendrum), que cubre grandes extensiones en los bosques de Norteamérica.

El hombre ha utilizado desde siempre las plantas para alimentarse, vestirse, condimentar los alimentos, calentarlos y dar calor a su hogar. Con el desarrollo de la agricultura la humanidad aprendió a cultivar y poco a poco fue seleccionado las variedades de las plantas que resultaban más productivas, más resistentes o de ciclo más corto.
En la actualidad, con las modernas tecnologías, ha continuado la domesticación y la mejora de los aspectos útiles las plantas.De las casi 250.000 especies de plantas superiores que viven sobre la Tierra, sólo son usadas por el hombre algunos cientos y de forma intensiva sólo se cultivan unas decenas.A escala mundial, en la alimentación humana el 88% de las calorías y el 90% de las proteínas proceden directamente de los vegetales. Los cereales son, sin duda, el grupo de plantas de mayor importancia en la alimentación mundial, como suministradores de hidratos de carbono.
Las leguminosas también tienen gran importancia, por su aporte de proteínas a la dieta humana. Tanto los cereales como las legumbres pueden consumirse sin apenas trasformación. Sin embargo, otras plantas precisan de importantes procesos industriales antes de extraer de ellas los productos útiles para el consumo, es el caso de la caña de azúcar (Saccharum officinarum) o la remolacha azucarera (Beta vulgaris var. rapa), y de las especies oleaginosas, girasol (Helianthus annuus), cacahuete (Arachis hypogaea), soja (Glycine max) y olivo (Olea europaea).El lino (Linum usitatissimum) o el algodón (Gossypium herbaceum) se cultivan para extraer fibras vegetales que se utilizan en los tejidos, y la pita (Agave americana) o el cáñamo (Cannabis sativa) para hacer hilos y cuerdas.
A partir del extracto de algunas plantas se fabrican bebidas refrescantes, la horchata, de la chufa (Cyperus esculentus) y el mosto de la uva (Vitis vinifera), o alcohólicas, el vino de la uva y la cerveza de la cebada (Hordeum vulgare). Hay plantas tintóreas, aromáticas, bioenergéticas, estimulantes y, en general, gran parte de las necesidades del hombre pueden ser satisfechas con productos vegetales.En el Jardín Botánico a lo largo del siglo XIX se hicieron ensayos de aclimatación de plantas, al tiempo que se impartían las clases de la cátedra de Agricultura, y para ello se crearon colecciones de plantas útiles.
El jardín del siglo XXI también tiene su lugar para las plantas de mayor importancia en la economía mundial y necesarias para la subsistencia del hombre. Está situado entre la unidad didáctica y el invernadero tropical y tiene un diseño sencillo, con diez tablas de cultivo de forma rectangular. En cada una de ellas se cultiva una especie de interés y los cultivos se van sucediendo a lo largo de las estaciones.
Por ello la colección es cambiante, pero siempre se podrá encontrar en ella cereales, cebada, trigo (Triticum aestivum), centeno (Secale cereale), maíz (Zea mays), avena (Avena sativa); leguminosas, garbanzos (Cicer arietinum), lentejas (Lens esculenta); u oleaginosas, soja, girasol, cacahuete, junto con otros cultivos de menor importancia como los de plantas textiles, algodón o lino, el tabaco (Nicotiana tabacum), la chufa, la caña de azúcar o la remolacha azucarera. El visitante habitual podrá seguir el desarrollo del ciclo de crecimiento de cada uno de estos cultivos y ver la cosecha final, cuya recolección se hace de manera tradicional.

FRUTALES:
La colección de árboles frutales dedica una especial atención a los que tradicionalmente se han cultivado en Valencia, tanto en las tierras de huerta, como en las del interior y cuya presencia resultará familiar a muchos visitantes.
La mayoría de son de la familia de las rosáceas, entre los cuales están los frutos carnosos de la manzana (Malus domestica), pera (Pyrus communis), melocotón (Prunus persica), ciruela (Prunus insititia), y los secos de las diversas variedades de almendra (Prunus dulcis). Son árboles típicamente de secano, aunque en algunas épocas también fueron cultivados en las huertas.Junto a ellos se muestran otros frutales cultivados en menor escala, junto a masías y alquerías, para completar, con sus sabrosos frutos, la dieta de la población, son los granados (Punica granatum), higueras (Ficus carica) y azofaifos (Ziziphus jujuba).
Algunos, como el madroño (Arbutus unedo), forman parte de los bosques mediterráneos y los frutos eran recolectados en las poblaciones naturales.Los frutales exóticos completan la colección, kiwi (Actinidia chinensis), mango (Mangifera indica), pistacho (Pistacia vera), árbol del tomate (Cyphomandra betacea), guayaba (Psidium guajava), lichi (Litchi chinensis), nashi (Pyrus serotina), etc., cada vez más frecuentes en los mercados, pero poco cultivados en nuestro territorio.

Los cítricos tienen una gran importancia económica y social en el territorio valenciano, por ello no podía faltar entre las colecciones del Jardín Botánico.Los cítricos pertenecen a la familia de las rutáceas. Son arbustos o arbolillos, de hojas siempre verdes, coriáceas y lustrosas, con frutos en baya de piel gruesa y coriácea, de color anaranjado o amarillo, con glándulas de esencias aromáticas y pulpa con largas células llenas de jugo, son los conocidos limones, pomelos, naranjas o mandarinas.
Son originarios del sur de Asia y fueron traídos a los países mediterráneos por las expediciones de Alejandro Magno. Desde entonces su cultivo se fue extendiendo por los territorios cálidos libres de heladas intensas y actualmente se cultivan intensivamente en países de clima suave, especialmente en la región mediterránea, sur de los Estados Unidos de Norteamérica, Brasil, Méjico, África del Sur y Australia.
La selección realizada sobre las especies silvestres ha logrado numerosas variedades de todas ellas, cada una con características propias de calidad y resistencia a las plagas o al ambiente.La colección ocupa una superficie de unos 300 m2 y en ella se han recogido las variedades más importantes de los cítricos cultivados en Valencia, hay naranjos (Citrus sinensis), pomelos (Citrus maxima), mandarinos (Citrus reticulata), limoneros (Citrus limon) y también se han traído algunas especies poco extendidas en nuestro territorio, pero también comestibles y de excelente sabor, como las naranjas de la China o kumquat (Fortunella margarita) que desarrolla un fruto pequeño, ovado que se come una vez maduro sin pelar, uniendo el sabor margo de la corteza al dulce de la pulpa.
De los naranjos, pomelos, mandarinos y limoneros se consumen los frutos jugosos, todos ellos de sabor más o menos agrio y ricos en ácido cítrico y gran cantidad de vitaminas, especialmente C, refrescantes y saludables. Las naranjas amargas (Citrus aurantium), de frutos no comestibles por ser extraordinariamente amargos, son cultivadas como árboles ornamentales, en calles y jardines, y para aprovechar sus flores, corteza y hojas en medicina y perfumería.
Recientemente esta colección se ha visto considerablemente incrementada con la aportación de más de 50 especies y cultivares de distintas rutáceas que formaban parte de la colección que el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) ha desarrollado durante la realización de sus estudios de selección y mejora de cítricos. Estas variedades han sido plantadas en grandes macetas de madera, al estilo de las orangeries francesas, y dispuestas de forma ordenada en la glorieta de Carlos Pau, en el centro del Jardín.

HUERTA:
La huerta valenciana es un amplio territorio que se extiende alrededor de la ciudad de Valencia y está regada por las acequias que nacen del río Turia. Forma un típico y característico paisaje, con campos de cultivo, alquerías y pueblos diseminados.
Sus límites se sitúan por el norte en Puçol, al llegar a los naranjales del Morvedre, por el oeste en los cerros terciarios de Montcada, Paterna y Torrent, por el sur en Catarroja, en los límites de la Albufera, y el mar la limita por el este.Lo más significativo de la huerta es el paisaje que crean sus cultivos, formando un tapiz multicolor, cambiante a lo largo del año, en el que está presente una intensa y eficaz actividad humana. El paisaje se rompe sólo por la presencia de alquerías o barracas diseminadas y por algún chopo (Populus nigra), almez (Celtis australis), olmo (Ulmus minor), morera (Morus alba) o frutal aislado.
El riego, elemento fundamental en la huerta, tiene origen romano, fue modificado y mejorado por los árabes, y se conservó después de la Reconquista. Una compleja red de acequias y canales riega unas 13.000 hectáreas, que toman el agua del río Turia en las acequias reales de Montcada, Tormos, Mestalla y Rascanya, por la margen izquierda; y de Quart, Mislata, Favara y Na Rovella, por la margen derecha.
Hasta el siglo XIX los cultivos de la huerta fueron mucho más variados, había, además de hortalizas, cereales, cáñamo, moreras, higueras, almendros y otros árboles frutales. La crisis de la seda motivó la desaparición de las moreras, los cereales aragoneses y castellanos sustituyeron a los cultivados en la huerta y los frutales de secano se trasladaron al interior, todo el terreno fue ganado para el cultivo de hortalizas. Ocasionalmente se ha cultivado también tabaco, algodón y en algunas zonas chufa o cacahuete.
En la actualidad el crecimiento urbano de Valencia y los pueblos adyacentes ha reducido la extensión de la huerta y convertido los antiguos cultivos en nuevos barrios residenciales.La huerta está cultivada durante todo el año, su superficie está permanentemente cubierta de plantas, generalmente de ciclo corto, que se alternan a lo largo de las estaciones. Así durante el invierno dominan las múltiples variedades de la col (Brassica oleracea) tales como berzas, col lombarda, coles de Bruselas, repollos, brécol, coliflor, etc., las habas (Vicia faba), patatas (Solanum tuberosum), cebollas tempranas (Allium cepa), ajos (Allium sativum) y alcachofas (Cynara scolymus).
En verano la huerta es mucho más variada, hay maíz (Zea mays), tomates (Lycopersicon lycopersicum), berenjenas (Solanum melongena), pimientos (Capsicum annuum), cebollas, lechugas (Lactuca sativa), judias verdes (Phaseolus vulgaris), garrofón (Phaseolus lunatus), guisantes (Pisum sativum), sandías (Citrullus lanatus), melones (Cucumis melo), etc. De este modo, alternando cultivos de ciclo largo y corto, y de estacionalidad más o menos marcada, se consiguen tres cosechas al año.
Para acercar a los ciudadanos, especialmente a los niños, a este ambiente, tan importante en la cultura y economía de Valencia, y a los productos frecuentes en nuestra alimentación, pero desconocidos en el campo, en el Jardín Botánico se mantiene una pequeña huerta donde se cultivan las plantas de forma semejante a como se hace en la huerta de Valencia.
Los cultivos se van alternando según las estaciones y las siembras, plantaciones, abonados o recolección se hacen en el mismo momento y de la misma manera que en la huerta.










TREPADORAS, Jardin botanico


El Jardín se encuentra totalmente rodeado por un muro de cerramiento, típico de los antiguos huertos valencianos, que se ha mantenido a lo largo de su historia, como recuerdo de sus orígenes: el huerto de Tramoyeres. Aprovechando la estructura creada en el muro durante la restauración de 1990, y para romper su monotonía, en la parte interior se dispuso una colección de plantas especialmente adaptadas a la búsqueda de la luz: las lianas, enredaderas o bejucos.Las plantas trepadoras o lianas son un ejemplo de las adaptaciones de los vegetales en su búsqueda de la luz y el espacio.
Son plantas que sin apenas gasto de energía, sin desarrollar grandes troncos que las eleven hacia la luz, pueden situar en poco tiempo, sus hojas por encima de la sombra del bosque, trepando sobre otros vegetales, muros o rocas.Las plantas trepadoras tienen un rápido crecimiento en longitud, que apenas va acompañado del engrosamiento de la planta, son incapaces de mantenerse erguidas por sí mismas y necesitan órganos de fijación para poder crecer sobre el soporte sin caer al suelo.
Los mecanismos utilizados para trepar son muy diversos y constituyen otro interesante ejemplo de convergencia adaptativa, ya que especies procedentes de grupos taxonómicos muy distintos han desarrollado estructuras semejantes.A lo largo del muro pueden verse distintas estrategias de fijación. Las raíces caulógenas, son raicillas que aparecen en la parte aérea del tallo y entran los las fisuras de las rocas o de la corteza de los árboles, son características de las hiedras (Hedera helix) y los ficus (Ficus repens).
Las espinas son estructuras rígidas y agudas que se enganchan en la superficie del soporte, son conocidas las de los rosales trepadores (Rosa sempervirens) y la buganvilla (Bougainvillea spectabilis). Pero los órganos especializados más característicos de las lianas son los zarcillos, generalmente derivados de las hojas o las estípulas, que se pueden ver en muchas de las plantas cultivadas.
Las vides (Vitis vinifera), pasifloras (Passiflora edulis) tienen zarcillos filiformes que, en contacto con el soporte, se rizan y fijan la planta, mientras que la parra virgen (Parthenocissus tricuspidata) o la garra de gato (Macfadyena unguis-cati) tienen zarcillos digitados que se adhieren o clavan en el soporte.
Por último algunas plantas no desarrollan órganos especiales, pero modifican su forma de crecimiento y tienen tallos volubles, que rodean al árbol a medida que crecen. Las madreselvas (Lonicera implexa, Lonicera japónica) y las glicinias (Wisteria sinensis) tienen tallos de este tipo.

PLANTAS CRASAS, Jardin botánico

En las regiones más áridas de la tierra, donde la precipitación anual es inferior a 100 l/m2 y donde la lluvia puede no caer durante varios años seguidos, y cuando lo hace es de forma torrencial, viven unas plantas especialmente adaptadas a estas condiciones extremas de aridez y lluvia ocasional, son las plantas crasas o suculentas.

La suculencia les viene del desarrollo de unos tejidos internos (parénquima acuífero) donde acumulan agua tras las cortas e intensas lluvias ocasionales, para aprovecharla luego durante la larga estación seca. Para reducir al mínimo la pérdida de agua por transpiración las plantas crasas han reducido la superficie de las hojas, que pueden llegar a desaparecer, y han desarrollado una gruesa epidermis cubierta de ceras impermeables que recubre toda la planta.

En el extremo nororiental del Jardín y aprovechando una de las escasas zonas libre de arbolado e intensamente soleada durante todo el año, se creó a finales de los sesenta un jardín de plantas suculentas siguiendo los planteamiento paisajísticos de Juan Pañella, reconocido jardinero catalán. El jardín ocupa una superficie de unos 1.200 m2, se encuentra por debajo del nivel de los pasillos circundantes, presenta un relieve variado y la superficie está cubierta con picón volcánico.

Durante la restauración de 1990 se conservó la ubicación de la colección, aunque se modificó la disposición de las plantas para darle un criterio biogeográfico a la ordenación. Las plantas proceden de los desiertos cálidos y secos de América y África y, aunque pertenecen a grupos botánicos muy diferentes, la presión del ambiente ha hecho que desarrollen adaptaciones semejantes, mostrando un interesante fenómeno de convergencia adaptativa.

Las plantas africanas, incluidas las de las Islas Canarias, ocupan la mitad sur, entre ellas destacan las especies del género Aloe, con las hojas sentadas, estrechas, suculentas, bordeadas de dientes no espinosos, que forman una roseta de la que sale, en invierno, una espectacular inflorescencia de llamativos colores, con flores tubulares amarillas o anaranjadas.

De algunas de ellas, especialmente de Aloe vera, se obtienen sustancias de uso medicinal y cosmético. También son interesantes las especies arborescentes de Euphorbia, con sus tallos sin hojas, con frecuencia espinosos que segregan látex irritante al ser heridos, y sus flores discretas, al final de los tallos. Pese a su aspecto tan diferente están muy relacionados con las lechetreznas de nuestros campos. Las aizoáceas, crasuláceas y algunas compuestas suculentas completan la colección de las plantas propias de los desiertos sudafricanos.


Una mención especial merece la representación de la flora suculenta canaria en la cual destaca el género Aeonium que centra su área de dispersión y especiación en las Islas Canarias, donde cada isla tiene sus especies características. La más conocida por su uso en jardinería es el Aeonium arboreum, pero existen más de 40 especies, todas ellas caracterizadas por sus hojas espatuladas, aplanadas y dispuestas en una apretada roseta.
La representación de la flora suculenta canaria se completa con Euphorbia balsamifera , E. aphylla y E. canariensis, propias de la vegetación más seca de las islas.Las especies más características de los desiertos americanos se concentran en la mitad norte de la colección. El género Agave está representado por algunas de las más de 100 especies que lo componen, conocidas vulgarmente como pitas o piteras. Todas son originarias de Centroamérica y su gran roseta sentada de hojas coriáceas, generalmente espinosas en el borde y el ápice es muy característica.
Como lo es también la larga inflorescencia que llega a alcanzar 10 m de altura, con numerosas flores y propágulos gemarios, que provoca la muerte de la planta por agotamiento. Las piteras son, por ello, plantas monocárpicas, esto es, que florecen una sola vez en su vida. Las gruesas hojas son muy fibrosas y de ellas se obtiene el hilo de pita o sisal, para lo que existieron en algunas zonas secas y cálidas de Europa grandes plantaciones de Agave americana, de las que aún quedan restos en Almería.
De las piteras también se obtienen, bebidas alcohólicas como mezcal o tequila, por fermentación de la pulpa de las hojas. En la colección, además de los grandes ejemplares de Agave americama, A. albicans, A. horrida y A. attenuata, se pueden ver algunas de las pitas enanas, como Agave victoriae-reginae, A. filifera y A. parviflora.Un paseo por la colección de suculentas nos permitirá descubrir otras agaváceas que como las piteras tienen numerosas hojas espinosas y coriáceas, agrupadas al final de los tallos, de los que se destaca una gran inflorescencia, ramificada o no, con numerosas flores, aunque su desarrollo no ocasiona la muerte de la planta.
Entre ellas destaca por su tamaño Yucca elephantipes y por sus hojas estrechas aplicadas al tallo la Y. rostrata. Ambas pertenecen a un género exclusivamente americano, que vive de forma natural en los desiertos centrales del continente. Por su rareza es interesante la Beschorneria yuccoides, con su característica inflorescencia rojiza y las hojas azules sin espinas, y Dasylirion texanum, D. longifolium y D. serratifolium, con sus estrechas hojas y su vistosa inflorescencia, todos ellos originarios de los desiertos mejicanos

Pero la base de colección de suculentas está formada por los cactus. Las cactáceas forman una gran familia natural de plantas, que agrupa a unas 2.000 especies. Todas del contienen americano, donde se extienden de Alaska a Chile.
Son las plantas suculentas más conocidas por los aficionados a la jardinería y su cultivo se encuentra muy extendido por las formas curiosas de sus tallos y la belleza de sus flores. La mayoría de los cactus carecen de hojas o las pierden en los primeros momentos del desarrollo y los tallos tienen que mantenerse verdes para poder realizar la fotosíntesis. Tienen tallos cilíndricos capaces de plegarse o hincharse según su contenido de agua, con frecuencia cubiertos de pelos o de ceras blanquecinas que disminuyen su transpiración y siempre protegidos con espinas del ataque de los herbívoros.
En el Jardín se cultivan muchas especies de cactus que recogen su diversidad, la Pereskia grandiflora muestra cómo algunos cactus desarrollan hojas verdaderas. Los ejemplares de Echinocactus grusonii son característicos por sus tallos esferioidales, mientras que las chumberas Opuntia maxima u O. linguiformis tienen los tallos aplanados, y Cereus peruvianus o Trichocereus pasacana los tienen columnares.
Seguramente el uso ornamental de los cactus es el más extendido, aunque también se aprovechan para otros usos. Las chumberas producen frutos comestibles, los higos chumbos, y se utilizan para formar setos e incluso para el cultivo de la cochinilla para usos tintóreos.La colección de plantas suculentas continúa en la Caseta del Romero invernadero, originalmente dedicado al cultivo de helechos, que en 1990 se acondicionó para albergar una colección de plantas crasas sensibles a las suaves heladas valencianas.
El invernadero tiene dos partes bien diferenciadas, en la primera mitad están las plantas de menor porte, entre las africanas las más significativas son crasuláceas, aizoáceas y liliáceas. De los cactus se pueden destacar los diversos Astrophytum, Notocacus, etc. En la mitad del fondo están las especies de mayor desarrollo, entre las que debe destacarse la colección de más de 100 especies distintas del género Mammillaria, uno de los más diversos de las cactáceas.

FLORES , Jardin botánico


La flor es una estructura exclusiva de las angiospermas, plantas más evolucionadas. En ella se disponen los órganos sexuales (estambres y carpelos), generalmente rodeados de una o varias envueltas (cáliz y corola) más o menos vistosas y coloreadas y de tamaño variable.
Aunque al hablar de flores se tiende a pensar sólo en las de vistosos colores, penetrantes aromas y formas espectaculares, no se debe olvidar que hay muchas flores poco llamativas que generalmente pasan desapercibidas.
Plantas como las gramíneas o las fagáceas, tan frecuentes en nuestro territorio, tienen flores discretas, que no atraen a los insectos porque su polinización depende del viento (anemogamia).Las flores llamativas son características de plantas que deben atraer a los insectos para garantizar su polinización (entomogamia).
Son éstas las que también llaman nuestra atención y algunas de ellas son utilizadas en floricultura o jardinería, aunque frecuentemente se manipulan para obtener mayor vistosidad.En el Jardín Botánico domina el color de las hojas de los árboles, con las más variadas tonalidades de verde que, en otoño, cambia a tonos de ocre, marrón o amarillo en las hojas de los caducifolios. Sólo ocasionalmente las flores llaman nuestra atención.
Para aumentar la gama de colores y romper la monotonía del verde, en el Jardín hay unos macizos donde las plantas de temporada mantienen durante todo el año la presencia de los vivos colores de las flores. En invierno se plantan pensamientos (Viola tricolor), en verano son sustituidos por salvias (Salvia splendens), caléndulas (Calendula officinalis).
En primavera florecen las primaveras (Primula vulgaris) y alegrías de la casa (Impatiens wallerana).En los maceteros de la glorieta de Carlos Pau, en el centro del Jardín, crecen las murcianas (Pelargonium peltatum), tan típicas de los jardines mediterráneos, y las matacabras (Osteospermum fruticosum) sudafricanas.
Delante del invernadero tropical hay felicias (Felicia amelloides) y las rosas trepan por la celosía del umbráculo.También algunos árboles y arbustos contribuyen al colorido del Jardín, en ocasiones formando un denso tapiz sobre el suelo al caer las flores. Espectaculares son las flores amarillas de Tipuana tipu, las azules de Jacaranda mimosifolia o las rojas de Aesculus x carnea o Brachychiton discolor.

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